Abscesos submandibulares en cerdos a la entrada a engorde
El caso se produjo en una explotación de cebo (engorde) de 6.000 plazas, situada en Lorca, con cuatro naves entre 900 y 2.020 plazas. Tres de ellas eran convencionales y la cuarta cuenta con parques.
Descripción del caso
En el caso que nos ocupa, durante el primer mes de estancia en cebo el estado de los cerdos era normal, pero a partir de las 4-5 semanas de estancia comenzaron a observarse unas protuberancias submandibulares. Este defecto afectaba a alrededor de un 10% del colectivo y en prácticamente todas las cuadras había cerdos afectados. Las protuberancias presentaban distintos grados de desarrollo (Figura 1).
Figura 1: Protuberancias submandibulares en distintos grados de desarrollo.
Este proceso comenzaba como un abultamiento del tamaño de una nuez, reabsorbiéndose en algunos casos, mientras que en otros progresaba hasta alcanzar un tamaño como el observado en la Figura 1. En ambos casos se podía producir una reabsorción dejando un proceso de reparación en la piel (Figura 2), aunque algunos de los cerdos que llegaban a tener un abultamiento voluminoso terminaban muriendo. Se apreció un aumento de mortalidad de un 2% con respecto a lotes sin este problema y también se observó en los cerdos afectados un ligero retraso en el crecimiento.
Figura 2: Lesión cutánea resultante de la reabsorción de la protuberancia submandibular.
Las necropsias de los cerdos muertos no mostraban lesiones significativas ni en el aparato respiratorio ni en el digestivo. Las protuberancias estaban llenas de líquido serosanguinolento.
Se solicitó un cultivo microbiológico y antibiograma del material procedente de estas protuberancias y se aisló Arcanobacterium pyogenes. Igualmente se solicitaron análisis serológicos para determinar presencia de anticuerpos frente a virus PRRS y virus Influenza y se realizó una PCR de suero para determinar la presencia de genoma de PCV2 y de PRRS. Los resultados fueron de un 100% y un 60% de seropositivos para virus PRRS y virus Influenza, respectivamente. Con la PCR para PCV2 y PRRS resultaron positivos dos pooles de los tres testados (de tres sueros cada uno excepto uno de cuatro), siendo positivos a los dos virus las mismas muestras.
Ante la sospecha de que alguna de las patologías testadas en las muestras de suero pudiera estar influyendo en la aparición del proceso se enviaron dos cerdos para la realización de necropsias regladas y exámenes histopatológicos. Específicamente, se solicitó que se determinara el papel que pudiera tener PCV2. Los exámenes mostraron edema y congestión pulmonares en uno de los cerdos sin lesiones en los nódulos linfáticos y un ligero incremento en el grosor de los tabiques interalveolares debido al acumulo de células inflamatorias mononucleares de distribución multifocal sin lesiones en los nódulos linfáticos en el otro cerdo. En ambos casos se realizó una prueba para la detección de genoma de PCV2 mediante hibridación in situ dando resultado negativo.
Se descartó un problema genético ya que sólo estaban afectados los cerdos de esta granja y no todas las de la misma genética, así como un problema de alimentación ya que el resto de granjas con el mismo tipo de alimento no presentaban tampoco ninguna problemática.
Ante la ausencia de indicios que condujeran a un esclarecimiento de las causas de la lesión que nos ocupa se decidió vigilar la siguiente entrada poniendo especial interés en el manejo de los cerdos y se observó que el excesivo cierre de la tolva para evitar el desperdicio de alimento obligaba a los cerdos a introducir completamente la cabeza en la tolva e incluso una de las patas delanteras (Figura 3).
Figura 3: La tajadera de las tolvas estaba excesivamente cerrada lo que obligaba a los animales a adoptar posturas anómalas a la hora de comer.
Finalmente, como tratamiento se aplicó parenteralmente antibiótico a los cerdos afectados y sobre todo, se solucionó la regulación de las tolvas, permitiendo salir algo más de alimento sin que llegara a desperdiciarse al objeto de facilitar la ingesta por los cerdos.
Como reflexión final, decir que lo que en un principio parecía un complicado caso de patología resultó ser un sencillo problema de manejo. Y sobre todo que en ocasiones el excesivo buen manejo genera patología.
Etiquetas: cerdosPCV2virus inflluenzaVirus PRRS





