Bajo las condiciones actuales y con el pie de cría prolífico que existe actualmente, uno de los nuevos problemas con los que ha tenido que lidiar el productor porcino son los lechones de bajo peso y los problemas asociados a esta condición que se traducen en problemas para su manejo, sobrevivencia y el bajo desempeño de estos lechones durante su engorda, cuando se les compara con cerdos nacidos con un peso mayor.
Puede resultar frustrante tener una camada de lechones numerosa y perder a varios de ellos poco después de su nacimiento, debido a la alta mortalidad que ocurre después del parto, asociada a distintas causas (aplastados, inanición, nacidos débiles, sacrificados, etc.) y al posterior desempeño deficiente durante su crecimiento. Sin embargo, el hecho de que en algunas o en la mayoría de las camadas nazcan lechones con un bajo peso, no necesariamente es considerado como algo anormal por los productores de las líneas genéticas. De hecho, el parámetro considerado como estándar por las empresas productoras de pie de cría es de hasta un 10% del total de los lechones nacidos vivos, según se aprecia en el siguiente cuadro:
Fuente: PIC (Ago-2011).
Como se menciona en el cuadro anterior, se considera que un lechón nace de bajo peso cuando su peso al nacimiento es inferior a los 900 gramos (2 lb).
Adicionalmente se ha observado que conforme aumenta el número de lechones nacidos totales, se incrementa el porcentaje de lechones nacidos de bajo peso, según se aprecia en la siguiente gráfica:
(CVS Dr. J. Connor, 350 camadas), Comunicación personal.
Obviamente ningún productor quiere tener que lidiar con lechones de bajo peso, sin embargo, como en cualquier población de seres vivos, siempre existirá una variación entre individuos, derivada por una parte de la variación genética y por otra del efecto sobre el individuo de las condiciones medioambientales en las que se desarrolle, por lo que siempre habrá lechones con un peso superior e inferior al promedio de una camada o en cualquier población de lechones, según se puede observar en la siguiente gráfica:
En la gráfica anterior, la X representa el peso promedio de la población (o camada) y los distintos porcentajes de la población que están a 1,2 o 3 desviaciones estándar por encima o por debajo del promedio de la población. Sin embargo, conforme la variación entre los pesos se incrementa (desviación estándar), la forma de la campana de la distribución de pesos de la población tiende a cambiar en su forma, haciéndose más aplanada y consecuentemente, según se observa, existirá una mayor diferencia entre el peso más bajo y el peso mayor, lo cual se manifiesta visualmente como camadas disparejas.
Aunque se asume que el lechón de bajo peso es aquel que pesa menos de 900 g. al nacimiento, algunos autores consideran que todo aquel lechón cuyo peso esté por debajo de dos desviaciones estándar respecto al promedio de la camada, debe considerarse como de bajo peso.
Fuente: M.V.Z. M.C. Humberto Martínez – Vimifos & Razas Porcinas.




