Cuando ya se ha cerrado más o menos satisfactoriamente las medidas que la CE va a adoptar para compensar al sector hortofrutícola por el veto ruso, ahora es el del porcino quien clama ante la Comisión Europea al considerar que es uno de los más perjudicados y, quizás, más olvidado de esta crisis.
Por eso, a nivel europeo, el Copa y la Cogeca han mandado una carta al comisario Phil Hogan pidiéndole que tome medidas apropiadas para el sector de la carne de porcino que sirvan para compensar el grave impacto que está teniendo el embargo ruso de las exportaciones. En caso de no concretarse, proponen que las propias empresas puedan negociar con Rusia al margen de la política europea.
De hecho, el Presidente de la Cogeca ha hecho un llamamiento a la UE para que intensifique las negociaciones con Rusia con el fin de que se suspendan las restricciones sanitarias y fitosanitarias impuestas a las exportaciones europeas de carne de porcino a comienzos de 2014. Ello permitiría reanudar las exportaciones a Rusia de algunos productos tales como los despojos comestibles y el tocino, que no estaban incluidos en la lista general de los productos prohibidos como consecuencia del conflicto político entre la UE y Rusia”, ha insistido.
Para el dirigente europeo , “pensamos que es absolutamente necesario hallar mercados alternativos y solucionar la larga lista de barreras tanto sanitarias como fitosanitarias y burocráticas que subsisten en los países terceros (por por ejemplo Rusia, Bielorrusia, Japón, etc.), algunos de los cuales han firmado acuerdos de libre comercio con la UE (como Corea del Sur, Perú y Colombia, entre otros). También pedimos que se tomen medidas apropiadas en las regiones más afectadas por el embargo”.
Por su parte, el presidente del Copa, Albert Jan Maat ha hecho hincapié en que el mercado de la carne de porcino de la UE está atravesando una situación sumamente difícil, en parte debido a las restricciones impuestas por el embargo ruso, desde finales de enero de 2014. En esa fecha, Rusia prohibió la importación de prácticamente todos los cerdos y productos del porcino (96%) de toda la UE, tras los brotes de peste porcina africana en Polonia y los países bálticos (prohibición por motivos sanitarios y fitosanitarios). Ese mismo año, en el mes de agosto, las autoridades rusas impusieron otra serie de restricciones a las importaciones, a raíz de un conflicto político entre la UE y Rusia; medidas que se han prolongado hasta 2016.
Esto ha provocado que el sector porcino se ha visto fuertemente afectado por las restricciones a la importación de Rusia, que no tienen fundamento y son desproporcionadas. Rusia era nuestro primer mercado de exportación. A pesar de la introducción del sistema de almacenamiento privado, “los precios están en niveles críticos, lo que se repercute gravemente en los márgenes de los productores y en la sostenibilidad de sus explotaciones. La situación del mercado de la carne de porcino es insoportable, obligando a algunos a declararse en quiebra, lo cual es particularmente preocupante cuando se espera que suba la demanda a largo plazo”.
Por ello, insiste en que la Comisión está encargada de seguir esta situación y “debe actuar de inmediato. Si no mejora la situación, debe permitírsele a los Estados miembros negociar con las autoridades rusas sus certificados de exportación para que se restablezca el comercio en el sector de la carne de porcino lo antes posible”.
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