¿Qué efectos tiene aumentar la energía de la dieta de nulíparas en gestación en combinación con la administración de una terapia hormonal basada en eCG y LH sobre el perfil de metabolitos en plasma, el rendimiento de la camada, los parámetros reproductivos y la viabilidad embrionaria en la segunda gestación?
Se llevó a cabo un estudio para evaluar los efectos de la energía de la dieta al final de la gestación y la terapia hormonal en el destete sobre el perfil de metabolitos en plasma, el rendimiento de la camada, los parámetros reproductivos y la viabilidad embrionaria en la segunda gestación.
Un total de 23 cerdas primerizas se asignaron al azar a cuatro tratamientos el día 75 de gestación. Los tratamientos fueron combinaciones factoriales (2 × 2) de dos estrategias nutricionales [alimento de energía estándar (SE) y alimento de elevada energía (HE)] y dos terapias hormonales [600 UI eCG y 2,5 mg LH porcina 72 horas más tarde (HO)] y sin hormonas (WH).
Se pesaron las cerdas semanalmente desde el día 75 de gestación hasta 3 días antes del parto; un día después del parto; 7, 14 y 21 días en lactación; y al destete. La grasa corporal (BF) se midió el día 75 de gestación, 3 días antes del parto y en el destete. También se calcularon la ganancia media diaria y la ingestión media diaria (ADFI). Los metabolitos plasmáticos se analizaron tras 82, 89, 96 y 103 días de gestación, en el parto y tras 7, 14 y 21 días de lactación. La viabilidad embrionaria se evaluó 4,55 días después de la segunda gestación.
Durante la gestación, las hembras tratadas con HE tenían mayor peso corporal (p<0,05) en comparación con las hembras tratadas con SE, pero no se observaron diferencias durante la lactación.
No hubo diferencias en el peso corporal de los lechones causadas por los tratamientos. Las hembras que recibieron alimentos de elevada energía tenían mayor contenido en grasa corporal (p<0,05); sin embargo, se detectaron diferencias significativas sólo en la medición previa al parto (p<0,05). No hubo diferencias en la ingestión media diaria durante la lactación.
El grupo SE tuvo ganancias medias diarias positivas, mientras que en el grupo HE éstas eran negativas (0,216 versus -0,266 kg/d, SE y HE, respectivamente; p<0,05). Las cerdas alimentadas con mayor contenido energético tuvieron mayor concentración de colesterol total después de 89 y 103 días de gestación, y mayor concentración de colesterol HDL tras 89 y 96 días.
En el parto, a los 14 y 21 días de lactación, la concentración de NEFA fue mayor (p<0,05) en el grupo HE. Después del tratamiento hormonal, no se observaron diferencias en los intervalos destete-estro y duración del estro.
Las mayores movilizaciones de las reservas corporales observadas en el grupo HE durante la lactación no afectaron al rendimiento reproductivo de forma negativa, lo que sugiere que el estatus metabólico fue adecuado para el primer catabolismo lactacional.
Fuente: Albéitar & Razas Porcinas.



