El uso de una estación de alimentación por chip ha visto que la granja que los implementa puede reducir los costos de alimentación por unos considerables $1407 dólares durante la lactancia.
La granja analizada cuenta con ocho estaciones de alimentación por chip en parideras grupales y en parideras convencionales, que permiten a las cerdas disponer del alimento justo para satisfacer su apetito.
Por lo general, las cerdas se alimentan a mano dos veces al día, pero el encargado de la granja Sam Gilliot dice que la estación de alimentación por chip ha reducido considerablemente la carga horario de este trabajo. “Antes se tardaba casi cuatro horas al día en alimentar a todas las cerdas y ahora sólo nos lleva media hora para completar los controles, por lo que es el ahorro de tres horas al día”. “Todo lo que tienes que hacer es mirar en la computadora y ver a los que no se han alimentado.”
El ahorro de alimentación ha sido significativo y midiendo el desperdicio de alimento que encuentran en las jaulas convencionales alimentadas por mano desperdician aproximadamente 7 kilos en un período de 28 días en comparación con las cerdas alimentadas a través de la estación de alimentación por chip que al ser de alimentación automatica no desperdicia nada (menos de 175 g.).
El Sr. Gilliot cree que las cerdas no están perdiendo cantidad de alimentación, ya que están en control de cuánto comen y son capaces de suministrar alimento para satisfacer su apetito. Sin perder su forma física hasta ningún extremo: delgadez u obesidad.
| 7 kg. de alimento desperdicia cada una de las 32 cerdas durante 26 días. |
|---|
7 x 32 = 224 kg .
|
Como resultado, se estima que la estación de alimentación por chip está generando un importante ahorro de casi $1500 dólares durante el período de lactancia en todo el año (véase la tabla anterior). “Es muy alarmante la realidad”, admite.
Además de esto, los lechones en el sistema han pesado por encima de 1 kg. promedio más en comparación con aquellas cerdas lactantes alimentadas a mano.
“Las cerdas no están siendo limitadas a comer cuando quieren los encargados. Ellas pueden comer cuando quieran”, dice el Sr. Gilliot, quien cree que esto está ayudando a impulsar la producción de leche de las cerdas en lactancia.
También está ayudando a la granja a lograr orientar mejor la condición corporal de 3 – 3,5 al salir las cerdas del período de lactancia, ya que la ingesta diaria de alimento se controla en el equipo y un sistema de semáforo permite al personal ajustar las curvas de alimentación en consecuencia.
Sr. Gilliot dice que permite al personal tomar medidas decisivas antes. “Se puede aumentar o disminuir la alimentación de inmediato y se puede ver si hay una cerda mal porque las tomas de alimentación se han reducido a través de dos canales consecutivos.”
El consumo del hato puede también actuar como un precursor para la enfermedad temprana.
“La alimentación en la lactancia es probablemente la más importante, y el reto más difícil, que hay que ejecutar en el ciclo de las cerdas”, explica.
“Realmente queremos que la cerda pueda mantener su condición corporal. Si ella pierde mucho peso se hace difícil conseguir un buen desempeño en el próximo ciclo de fertilidad reproductiva”.
Lo describe como una “batalla” para la cerda que debe comer lo suficiente para mantener condiciones mientras alimenta a sus lechones.
“El objetivo durante la lactancia es obtener la mayor cantidad de alimento ingerido para mantener la condición corporal y alcanzar altos pesos al destete”.
“Si se está dando a las cerdas alimentación en pequeñas asignaciones va a estar más fresca cuando la consumen, que en sí mismo ayuda a mejorar el apetito”, explica.
A través de la observación de los patrones de alimentación también se encontró que las cerdas lactantes comieron menos en la noche. “Es interesante, porque las cerdas prefieren comer durante la noche”, dice.
El Sr. Gilliot a dirigido el consumo de alimento en consecuencia, con cerdas que reciben el 30% de su asignación de alimento en la mañana y 20% por la noche.
A un costo de $10.000 por estación de alimentación por chip, pero él cree que los costos de ahorro de mano de obra podrían ayudar a pagar por el sistema en el largo plazo.
Fuente: Sr. Sam Gilliot & Razas Porcinas.


