Los efectos genéticos indirectos (IGEs) son los efectos hereditarios que un individuo tiene sobre el fenotipo de sus interlocutores sociales, es decir, cuando el fenotipo de un individuo viene determinado no sólo por su propio genotipo y las condiciones ambientales que experimenta durante su desarrollo sino también por el fenotipo y las condiciones ambientales de sus padres u otros conespecíficos.
La selección para IGEs ha sido propuesta como un método para reducir los comportamientos nocivos, en particular la agresión. Sin embargo, rara vez se han estudiado los mecanismos detrás de esta selección.
Un experimento realizado por la Universidad de Wageningen UR tuvo como objetivo evaluar el comportamiento de los cerdos que se han seleccionado de forma divergente para IGE en el crecimiento (IGEg).”
En un experimento se tomaron 480 lechones que habían sido seleccionados para un IGEg relativamente alto o bajo, que fueron alojados en grupos homogéneos, en corrales estándar o en corrales enriquecidos con serrín y paja. Se registraron todos los tipos de comportamientos.
Resultados
Los cerdos seleccionados por tener un efecto positivo en el crecimiento de los miembros de su grupo mordieron menos y fueron menos agresivos con los miembros del grupo familiar después de 24 horas de separación para una prueba de reagrupamiento. Mordieron menos, tanto a los otros cerdos como al material dispuesto para este fin. Los cerdos con un alto IGEg mostraron menos heridas en la cola, lo que sugiere una reducción de los mordiscos.
Conclusión
Esta es una buena noticia para los productores porcinos que quieren reducir los mordiscos entre los cerdos y para las organizaciones de selección.
Otra conclusión clara de la investigación fue el efecto positivo de los ambientes enriquecidos, por ejemplo, con paja en el corral. Estos cerdos mostraron considerablemente menos daño en la cola.
Fuente: CarneySalud & Razas Porcinas.
Etiquetas: Mordiscos



