La técnica de inseminación artificial porcina post cervical

La eficiencia reproductiva tiene gran importancia en la producción porcina. Ésta puede mejorarse empleando tecnologías reproductivas, como ser la inseminación artificial. Este interesante artículo presenta la técnica de inseminación artificial post cervical – recientemente desarrollada en esta especie – desde la experiencia realizada en la Argentina y comparando esta nueva técnica con la técnica tradicional.

La eficiencia reproductiva tiene gran importancia en producción porcina y puede evaluarse a través de la productividad de la cerda, es decir, por la cantidad de lechones producidos por hembra y por año. La productividad de la cerda puede estar influenciada por numerosos factores, y puede mejorarse empleando tecnologías reproductivas, como ser la inseminación artificial.

Recientemente se han presentado nuevas técnicas para la inseminación artificial (I.A.), como son los métodos intra-uterinos, entre ellos el empleo de la cánula post-cervical. Esta técnica consiste en la introducción de la dosis seminal directamente en el cuerpo del útero de la cerda (este último ubicado entre el cuello y los cuernos uterinos y con una longitud de entre 5 a 10 cm), en lugar de colocar la dosis en el cuello o cervix, como en la I.A. tradicional. En la técnica de I.A convencional, el semen se deposita en los primeros centímetros del cervix, y éste, por su particular anatomía, actúa como una barrera natural que dificulta la llegada del semen al útero y facilita el reflujo.

El propósito de este trabajo es presentar la técnica de inseminación artificial post-cervical, con datos de la experiencia realizada en Argentina.

Técnica post-cervical

Esta técnica de inseminación artificial tiene varias ventajas, entre ellas:

a) se reduce el volumen de reflujo seminal post-I.A.;
b) se utilizan menos espermatozoides por dosis;
c) se utiliza menos volumen por dosis;
d) al utilizar dosis de menor volumen, la I.A. se realiza más rápidamente;
e) el costo por padrillo es menor, al poder elaborar más dosis seminales de un mismo eyaculado;
f) podremos utilizar verracos de mayor valor genético.

En la I.A. tradicional, normalmente se utiliza una concentración de espermatozoides por dosis de 3×109, realizando de dos a tres inseminaciones por ciclo estral de cada cerda. Si bien se colocan miles de millones de espermatozoides en el cuello del útero, sólo algunos cientos llegan al lugar de fertilización (la unión útero-tubárica). El volumen de la dosis seminal también es importante a la hora de asegurar el éxito reproductivo. Se ha demostrado que con la técnica tradicional de I.A. es necesario un volumen de 80-100 ml de semen para que logre alcanzar los cuernos uterinos y la unión útero-tubárica. Durante el transporte del semen por los cuernos uterinos, las contracciones juegan un papel muy importante, ya que permiten que se pueda encontrar semen en los oviductos entre los 15 minutos a 2 horas luego del servicio. Si las contracciones ascendentes no son suficientes, se produce una gran pérdida de material seminal, por los reflujos durante y después de la inseminación artificial. Si bien son variadas las causas de la aparición de reflujo, juega un papel muy importante la habilidad del técnico y la paciencia con que realiza la I.A.

Sin embargo, a la hora de implementar la técnica de I.A post-cervical, habría que tener en consideración:

1) la preparación del personal para el uso de la cánula post-cervical;
2) los cuidados con la introducción de la cánula en las cerdas;
3) convendría no utilizar nulíparas y cerdas de primer parto;
4) hay que trabajar con mucha asepsia, considerando que la cánula se introduce directamente en el cuerpo del útero.

Experiencia realizada en Argentina

El objetivo de la experiencia realizada en Argentina fue comparar los índices reproductivos bajo condiciones comerciales, comparando el uso de la inseminación artificial tradicional (100 ml con 3×109 espermatozoides) y la técnica post-cervical, utilizando tanto la mitad de la dosis (50 ml con 1.5×109 espermatozoides) como una tercera parte (30 ml con 1×109 espermatozoides).

Las cerdas fueron inseminadas con la cánula post-cervical Soft Quick® (Imporvet (España), comerciliazado por Romagé, S.A. en Argentina). Dicha cánula tiene un diámetro externo de 3.5 mm y una longitud de 72 cm, con dos orificios en su cabeza que permiten la salida del semen por la cánula.

La experiencia se llevó a cabo en tres granjas comerciales. El estudio comenzó en Abril del 2001 en la granja A (n = 96 cerdas) y en la B (n = 96 hembras) y en Mayo de 2001 en la granja C (n = 62 cerdas). Las cerdas eran de + 1 parto y recibieron de dos a tres inseminaciones por estro, no siempre provenientes del mismo verraco. Las dosis se elaboraban con semen de + 70% de motilidad y menos del 20% de anormalidades. El semen se diluía en diluyente MR-A y era utilizado dentro de las primeras 48 hs de conservación.

La experiencia se desarrolló durante cuatro semanas consecutivas. En cada una de las semanas, se estableció un grupo control (dosis tradicional: 100 ml) y un grupo tratamiento, este último dividido en dos subgrupos, cuyas hembras recibían la mitad (50 ml) o una 1/3 parte (30 ml) de la dosis tradicional.

Sobre un total de 254 cerdas, 127 fueron inseminadas con dosis de 100 ml (3×109 espermatozoides), 62 inseminadas con 50 ml (1.5 x 109 espermatozoides) y 65 cerdas recibieron dosis con 30 ml (1 x 109 espermatozoides). El semen era preparado de la manera tradicional y luego destinado a cualquiera de los tres grupos (control o tratamiento), por lo tanto todos los grupos recibieron semen de los machos en producción.

La técnica para la inseminación artificial post-cervical utilizada en esta experiencia fue la siguiente:

1. Limpiar cuidadosamente la vulva de la cerda.
2. Poner al menos 2 ml de gel ginecológico en la punta del catéter.
3. Colocar el catéter en forma convencional, hasta que quede fijado en el cuello del útero.
4. Presionar la cánula, aproximadamente 1,5 cm, hasta abrir el tapón del catéter.
5. Infundir a través de la cánula de 30 a 35 ml de diluyente MR-A ó Predil/MR-A a una temperatura de 42-44ºC.
6. Esperar de 1 a 2 minutos.
7. Con suaves pero enérgicos movimientos de presión, ir atravesando los anillos del cervix hasta alcanzar el cuerpo del útero
8. Girar la cánula hasta que la marca roja esté en la parte superior de la cánula.
9. Inseminar la dosis (50 ó 30 ml).
10. Extraer el conjunto cánula-catéter de manera tradicional.

Fotografía: Lugar en donde se deposita el semen en la Inseminación Artificial Post-cervical.

Los resultados se expresaron en porcentaje de preñez al día 30 (luego de la confirmación de la preñez con ultrasonido tipo A), tasa de parición, número de lechones nacidos vivos y lechones nacidos totales. En un estudio individual para cada granja, se utilizó el test de Anova para comparar los valores para número de lechones nacidos vivos según la semana del estudio, el grupo, la paridad de la cerdas o el antecedente de las mismas (destetada o proveniente de una repetición de celo).

Los resultados de este estudio figuran en la Tabla Nº 1. En la granja A la fertilidad al día 30 (con diagnóstico de gestación realizado por ultrasonido tipo A), fue mayor en cerdas inseminadas con 30 ml (1×109 esp) comparado con cerdas inseminadas tanto con 100 ó con 50 ml. En las granjas B y C la técnica tradicional de I.A. (100 ml) logró mejor fertilidad al día 30 comparado con la técnica post-cervical. Con respecto a la tasa de parición, las cerdas de la granja A tuvieron mejores valores para tasa de parición cuando fueron inseminadas con 30 ml (1x109esp), comparado con las cerdas que recibieron 50 ml (1,5×109 esp) o 100 ml (3×109 esp) y en la granja B el mejor valor para tasa de parición se obtuvo en las cerdas inseminadas con la técnica post-cervical y la mitad de la dosis (50 ml y 1,5x109esp). En la granja C las cerdas inseminadas con 100 ml tuvieron una tasa de parición mayor comparadas con las cerdas que recibieron la I.A. post-cervical. Las cerdas inseminadas con 100 ml tuvieron los mayores valores para el total de lechones nacidos (excepto para las cerdas de la granja A inseminadas con 50 ml) y para el número de lechones nacidos vivos.

Tabla Nº 1: Performances reproductivas para porcentaje de preñez al día 30 (%), tasa de parición (%), total de lechones nacidos y lechones nacidos vivos, con I.A. tradicional (100 ml) y post-cervical (50 ó 30 ml) en tres granjas porcinas.

Porcentaje de preñez (día 30)
Tasa de parición
Tratamiento
Granja A
Granja B
Granja C
Granja A
Granja B
Granja C
30 ml (1×10 9 esp)
87.50
70.83
94.12
87.50
62.50
94.12

50 ml (1,5×10 9 esp)

83.30
66.67
92.85
75.00
66.67
92.85
100 mL (3×10 9 esp)
81.25
82.42
96.77
79.20
64.58
96.77
Total
83.30
77.08
95.16
80.20
64.58
95.16
Total lechones nacidos
Lechones nacidos vivos
Tratamiento
Granja A
Granja B
Granja C
Granja A
Granja B
Granja C
30 ml (1×10 9 esp)
10.05
10.85
11.56
9.58
8.92
10.44

50 ml (1,5×10 9 esp)

12.77
10.65
12.69
10.76
9.91
11.61
100 mL (3×10 9 esp)
12.45
11.28
13.33
11.42
10.03
12.23
Total
11.76
11.06
12.71
10.58
9.77
11.61

 

La Tabla Nº 2 muestra los índices de fecundidad, para cerdas inseminadas con 100 ml en I.A. cervical y las inseminadas con 50 ó 30 ml post-cervical. El índice de fecundidad se calcula multiplicando la tasa de parición por el número de lechones nacidos vivos (expresado para 100 cerdas). La técnica de I.A. post-cervical tuvo un mayor índice de fecundidad sólo en la granja B para cerdas inseminadas con 50 ml (1,5×109 esp). En la granja A las cerdas inseminadas con 100 ml tuvieron 98 lechones más comparado con las inseminadas con 50 ml y 38 lechones más que las inseminadas con 30 ml. En la granja C, las cerdas inseminadas con 100 ml tuvieron 106 y 201 lechones más nacidos vivos comparado con la I.A. post-cervical de 50 ó 30 ml, respectivamente.

Tabla Nº 2: Indice de fecundidad para lechones nacidos vivos (tasa de parición x lechones nacidos vivos, sobre una base de 100 cerdas), inseminadas con 100 ml (I.A. tradicional) o con la I.A. post-cervical (50 ó 30 ml).

Tratamiento
Granja A
Granja B
Granja C
30 mL (1×10 9 esp)
838
558
983
50 mL (1.5×10 9 esp)
807
661
1078
100 mL (3×10 9 esp)
905
648
1184
Diferencia entre tratamientos
100 mL – 50 mL
+98
-13
+106
100 mL – 30 mL
+38
+90
+201
50 mL – 30 mL
-31
+103
+95

Realizando un análisis dentro de cada una de las tres granjas, pudieron hallarse algunas explicaciones a los valores que arrojaron los índices de fecundidad.

Es así, como en la granja A se halló que los valores para lechones nacidos vivos, mostraron diferencias estadísticamente significativas (P< .05) cuando el análisis se realizó entre los 3 grupos (100; 50 y 30ml); y así mismo, se hallaron diferencias significativas estadísticamente (P< .05) cuando se analizaron los datos del número de lechones nacidos vivos según la semana de la experiencia, encontrándose los mejores valores la última semana, tal vez debido a una mayor práctica con la nueva técnica de I.A (Gráfico Nº 1).

En la granja B, sin embargo las diferencias estadísticamente significativas (P< .05) se hallaron cuando se comparó el número de lechones nacidos vivos de partos provenientes de cerdas destetadas o con antecedentes de repetición de celo.

Por último, en la granja C, donde se hallaron los mayores valores tanto en la tasa de parto como en la prolificidad, las diferencias estadísticamente significativas (P< .05) se hallaron al comparar el desempeño de las cerdas según la semana, encontrándose que el número de lechones nacidos vivos aumentaba según transcurría la experiencia, con lo cual también pudo influir la práctica que fueron adquiriendo en la técnica de la I.A. post-cervical (Gráfico Nº 2).

Gráfico Nº 1: Número de lechones nacidos vivos a través de las cuatro semanas de la experiencia, para el total de las inseminaciones y para las cerdas que recibieron dosis 30 ó 50 ml (granja A).

Gráfico Nº 2: Número de lechones nacidos vivos a través de las cuatro semanas de la experiencia, para el total de las inseminaciones y para las cerdas que recibieron dosis 30 ó 50 ml (granja C).

Análisis económico

Se realizó un estudio económico para comparar el costo de una dosis inseminante de 100 ml (I.A. convencional) y de 50 ó 30 ml (I.A. post-cervical). Los cálculos se hicieron en base a un centro de inseminación artificial (C.I.A.) establecido en granja. Los datos se presentan en la Tabla N°3 y en ella se puede observar una apreciable disminución en el costo de una dosis utilizando 30 ml y 1×109 espermatozoides, comparando con el costo de una dosis tradicional. La reducción en el costo de la dosis de 30 ml se debe fundamentalmente a la reducción en el costo del item “costo del verraco”, donde se incluyeron los costos correspondientes a: 1) reposición del padrillo (cada 3 años); 2) alimentación; 3) gasto por sanidad; 4) gasto profesional veterinario; 5) amortización de las instalaciones; 6) costo del personal; 7) material de vidrio utilizado en el C.I.A.; 8) elementos de uso personal; y 9) servicios (electricidad, agua, gas, etc).

Tabla N° 3: Comparativo del costo de la I. A. Tradicional vs. la I. A. Intrauterina.

I.A. Tradicional
I.A. IU
50%
I.A. IU
33%
Dosis seminal
$1,900
$0,950
$0,630
Botellita
$0,420
$0,420
$0,420
Cánula*
$0,520
$1,950
$1,950
Agua destilada
(1, 2 Litros)
$0,090
$0,045
$0,030
Diluyente MR-A
(12, 24 Y 36 dosis)
$1,630
$0,810
$0,540
Toallitas
$0,110
$0,110
$0,110
Gel ginecológico
$0,160
$0,160
$0,160
Filtros de semen
$0,380
$0,190
$0,130
Costo dosis
$5,210
$4,635
$3,970

*precio de la cánula expresado en dólares

Estos cálculos no toman en cuenta los beneficios logrados por:

– Mejoramiento genético por descarte de padrillos quedándose sólo con los de más alta producción.
– Reducción del número de padrillos.
– El descarte de padrillos se traduce en menor costo de instalaciones y alimento por año.
– Reducción del tiempo de trabajo en el laboratorio y en la inseminación.
– Reducción de las reposiciones de padrillos.
– Aumento del número de lechones hijos de los mejores padrillos.
+ Mejora en uniformidad de lotes.
+ Mejora en la velocidad de crecimiento.
+ Mejora en la conversión.

Conclusiones

La inseminación artificial utilizando la cánula post-cervical es una técnica reproductiva que deberá tenerse muy en cuenta. Los beneficios para su aplicación son:

· La posibilidad del uso de menos verracos, con la ventaja de reducción de los costos y la de poder utilizar reproductores de mayor valor genético.
· Mayor control en el momento de la inseminación, con la ventaja de reducir el volumen de los reflujos seminales post-I.A.

Es importante remarcar que la aplicación de esta técnica de I.A. requerirá del entrenamiento del personal. Así mismo, deberá llevarse un mayor control de los parámetros reproductivos antes de su implementación, como ser tasa de partos, prolificidad y antecedentes de las cerdas (% de cerdas repetidoras).

Fuentes: Albéitar & Razas Porcinas.


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