La mayoría de los estudios no encontraron efecto del PUFA n-3 sobre el peso al nacimiento de los lechones, aunque sí se observaron efectos positivos sobre la vitalidad de los lechones y el crecimiento pre y posdestete
Una óptima reproducción de la cerda y la supervivencia de los lechones son esenciales para la industria porcina. Basándose en investigaciones básicas sobre metabolismo endocrino y de ácidos grasos, se ha sugerido que la suplementación de la dieta con ácidos grasos poliinsaturados n-3 (PUFA) podría mejorar los resultados reproductivos de la granja. Sin embargo, no se han establecido los requisitos apropiados para estos nutrientes.
En este artículo* se hace una revisión en la que se examina la literatura que trata el efecto de los PUFA n-3 en la dieta materna sobre la reproducción de la cerda y el rendimiento de los lechones. Pocos estudios han incluido análisis bioquímicos, por ejemplo, datos de concentraciones de eicosanoides o de expresión de genes. Además, la mayoría de los estudios utilizaron relativamente pocos cerdos, lo que limita la validez de las conclusiones extraídas.
En cerdas preñadas, la suplementación con PUFA n-3 no ha demostrado que incremente de forma significativa el número de embriones (en primerizas) o (en la mayoría de los estudios) el número total de lechones nacidos (vivos o mortinatos), pero puede prolongar la gestación, aunque la bibliografía no es consistente. La mayoría de los estudios no encontraron efecto del PUFA n-3 sobre el peso al nacimiento de los lechones, aunque sí se observaron efectos positivos sobre la vitalidad de los lechones y el crecimiento pre y posdestete. En contraste con el impacto durante la gestación, pequeñas cantidades de PUFA n-3 en la dieta de lactación pueden aumentar el tamaño de la camada en la siguiente gestación.
Fuente: Albéitar & Razas Porcinas.



