El consumo de carne de cerdo se cuadriplicó en los últimos diez años en Argentina. El incremento se debió a cambios de hábitos alimenticios, nuevos medios de comercialización del producto, su aparición en carnicerías simulando ser cortes de ternera y por último el costo por kg. en comparación a la carne vacuna (en algunos casos a mitad de precio).
En el año 2005, el consumo de carne fresca de cerdo llegaba a los 2,5 kilogramos per cápita y superó los 10 kilos en 2013, según datos oficiales de organismos que registran la actividad.
El salto se produjo entre fines de 2005 y 2010, año en el que el consumo de carne porcina ya había alcanzado los 9,2 kilos, de los que 1,7 fueron productos elaborados y 7,5 como alimentos frescos.
En los últimos dos años, el aumento del consumo de carne fresca de cerdo del 17,2 por ciento, consolidó la tendencia en los cambios en la dieta de los argentinos, que buscan con mayor interés el cuidado de la nutrición, objetivo en el que la carne porcina aporta múltiples beneficios, a pesar de tener mala fama como carne grasienta y perjudicial para la salud.
La carne de cerdo, una proteína saludable e ideal
La carne de cerdo es rica en potasio y pobre en sodio, haciéndola ideal para personas hipertensas. También aporta selenio, hierro y vitamina B1, y es muy completa en aportes nutricionales.
A diferencia del cerdo que se producía en el país en 1970, un cerdo “gordo” en grasa, y con escaso rendimiento de carne, el cerdo del siglo XXI fue sometido a cambios en la forma de cría y esencialmente en la alimentación. Este último punto muy importante, ya que el cerdo al ser un monogástrico, transforma en tejido y carne todo aquello que ingiere. Es decir, si el cerdo come un alimento con alto contenido graso, su carne sera grasienta. Caso contrario si consume un alimento que satisface sus necesidades energéticas diarias sin influir negativamente en su metabolismo con la generación de grasa excesiva.
En muchos países, el consumo supera ampliamente los 50 kilos per cápita, en especial en los mercados europeos, mientras que en China la ingesta la carne de cerdo es de 35 kilogramos por habitante y se prevé que para 2020 alcance los 60 kilos.
La realidad indica que este aumento en el consumo promete seguir en ascenso.
Fuente: Razas Porcinas.


