La carne de cerdo y la crisis de las “superbacterias”

La carne de cerdo y la crisis de las “superbacterias” Cómo la producción animal con alto bienestar es mejor para los cerdos y las personas.

Las granjas de producción intensiva dependen en gran medida de los antibióticos para mantener a los cerdos sanos y productivos en condiciones terriblemente crueles, pues son enjaulados y viven en ambientes antinaturales, propiciando así la crisis mundial de las “superbacterias”.
Muchos de los mismos antibióticos utilizados en la producción animal también se usan para tratar a las personas que están enfermas y son considerados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como críticos para la salud humana.
Con las “superbacterias” desarrollando resistencia a una o más clases de antibióticos; estos antibióticos que son ampliamente utilizados en la cría de cerdos se han vuelto menos efectivos o completamente ineficaces en el tratamiento de infecciones en humanos.
Las “superbacterias”, también conocidas como bacterias resistentes a los antimicrobianos (AMR, por sus siglas en Ingles), matan cada año a 700,000 personas en todo el mundo. Se proyecta que esto aumentará a 10 millones de muertes anualmente para el año 2050.

A Naciones Unidas también le preocupa la contaminación ambiental, ya que se han encontrado residuos de antibióticos y de “superbacterias” en el agua de las áreas que rodean las granjas de producción intensiva de todo el mundo.

Los supermercados del mundo están agravando el problema al comprar de proveedores que crían a sus cerdos en condiciones de bajo bienestar. Simplemente terminar con el uso de antibióticos en las granjas de producción intensiva no es la respuesta. Un mayor bienestar de los animales es la clave y siempre debe ser lo fundamental.

Panorama global – problema mundial

Nuestro informe se centra en las pruebas realizadas por parte de World Animal Protection a muestras de carne de cerdo tomadas de supermercados en cuatro países durante el año 2018. La investigación se realizó para identificar las bacterias presentes en la carne de cerdo y para detectar cepas resistentes a antibióticos específicos.

Aunque estudios anteriores han encontrado “superbacterias” en productos de carne de aves y de cerdo en diferentes países, este informe es la primera visión global de la presencia de “superbacterias” en productos de carne de cerdo para la venta. Esto expone un problema global.

Se analizaron muestras de carne de cerdo de las principales cadenas de supermercados, en Australia, Brasil, España y Tailandia. De manera alarmante, se encontraron “superbacterias” resistentes a los antibióticos, consideradas de importancia crítica para la salud humana por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en los principales supermercados de tres de los cuatro países evaluados, incluyendo Carrefour en España y Walmart en Brasil.

La evidencia asocia la producción porcina de bajo bienestar con el uso excesivo y rutinario de antibióticos. Mientras que la mejora del bienestar de los animales de granja permite una reducción responsable en el uso de antibióticos y un suministro seguro de carne para los consumidores.
Por ejemplo, la prohibición del uso de antibióticos como promotor de crecimiento en la cría de cerdos por parte de Suecia en 1986 y la adopción de métodos de mayor bienestar en la producción animal provocaron una caída del 65% en el uso de antibióticos hasta 2015.

Otro estudio reciente realizado por World Animal Protection encontró que los consumidores están interesados en un cambio. Cuatro de cada cinco clientes de supermercados, encuestados en Australia, Brasil y Tailandia, dijeron que les preocupan los efectos sobre su salud debido al uso rutinario de antibióticos en la producción animal.

También encontraron una gran preocupación en la forma como los cerdos son tratados en las granjas de producción intensiva. La mayoría calificó las imágenes sobre las condiciones estándar en que son criados los cerdos en granjas de producción industrial como “irritantes”, “incorrectas” o “impactantes”.

Es esencial que los supermercados, los principales compradores de carne de cerdo, aborden con sus proveedores el problema del bajo bienestar de los animales como parte del avance hacia el uso responsable de antibióticos para enfrentar la crisis de las “superbacterias”.
Al sacar a las cerdas reproductoras de las jaulas y criarlas en grupo con espacio para que puedan moverse, y agregarles materiales como paja para manipular, los animales están menos estresados. Al darles más tiempo a los lechones con sus madres antes del destete y al terminar con mutilaciones dolorosas como la castración quirúrgica, el corte de cola y el corte de dientes, los animales crecen mejor y necesitan menos antibióticos.

La producción animal con alto bienestar, ya practicada por proveedores responsables en todo el mundo, debe implementarse globalmente. Nuestro informe muestra cómo dicha acción reducirá la necesidad del uso excesivo y rutinario de antibióticos y protegerá la salud de las personas de los problemas que pueden generarse por parte de las “superbacterias”.

La producción animal y el uso excesivo de antibióticos

Se utilizan 131,000 toneladas de antibióticos anualmente en la producción animal para estimular el crecimiento, así como prevenir y tratar enfermedades. Se cree que aproximadamente tres cuartas partes de todos los antibióticos utilizados en el mundo se usan en animales de granja.

Las principales preocupaciones para la salud de las personas se centran en el uso de antibióticos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) cataloga de máxima prioridad y de importancia crítica para la salud humana.

Entre estos antibióticos se encuentran los utilizados en la cría de cerdos: colistina, fluoroquinolonas, cefalosporinas de tercera generación y enrofloxacina.

Los antibióticos de importancia crítica de máxima prioridad son las clases de antibióticos utilizados en los casos en los que no hay o existen pocas alternativas para tratar a las personas con infecciones graves. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) recomienda que estas clases de antibióticos no se utilicen en la producción animal.

Esto es para ayudar a preservar su efectividad en el tratamiento de las infecciones en las personas. Sin embargo, estas clases de antibióticos siguen siendo ampliamente utilizadas en las granjas de producción industrial. Lo cual se da a pesar de las evidencias sustanciales de que el uso rutinario de antibióticos en las granjas crea las condiciones para la aparición de “superbacterias” y conduce al hallazgo de estas en los animales, en las granjas y en la cadena alimenticia.

La industria porcina también utiliza más antibióticos que otros sectores pecuarios para estimular el crecimiento y ocuparse de los problemas relacionados con las prácticas de bajo nivel de bienestar. Los antibióticos comúnmente usados en lechones, sometidos al corte de cola o a la castración quirúrgica, incluyen ampicilinas y tetraciclinas.

A menudo se utilizan antibióticos en los lechones después del destete temprano para prevenir enfermedades. También se utilizan en la alimentación de cerdos criados para la producción de carne durante el estrés agudo causado a los animales por el hacinamiento y los cambios en la composición del grupo.

Entre los antibióticos utilizados pueden encontrarse la colistina, la ampicilina, las fluoroquinolonas, las cefalosporinas de tercera generación, la enrofloxacina, la gentamicina, la tilosina, las tetraciclinas, las sulfadiazinas y los fenicoles, entre otros.

A las cerdas reproductoras también se les administran antibióticos de forma rutinaria para evitar que sucumban a las infecciones urinarias, vaginales, en las pezuñas o en los hombros, debido al estrés y a las lesiones causadas por el confinamiento o las malas condiciones de vida.

Construyendo resistencia – el auge de la “superbacterias”

Las “superbacterias” son bacterias que han desarrollado resistencia a una o más clases de antibióticos, lo que hace que esos antibióticos sean menos efectivos en el tratamiento de infecciones. Las “superbacterias” también se conocen como bacterias resistentes a los antimicrobianos (AMR – Antimicrobial resistance – por sus siglas en ingles).

Representan una importante amenaza para la salud humana, ya que matan a 700 000 personas al año en todo el mundo. Se prevé que esta cifra aumente a 10 millones de muertes anuales para el año 2050.

Existen más de 100 artículos científicos sobre las “superbacterias” encontradas en granjas, que hacen referencia a muestreos y pruebas en Europa, Estados Unidos, China, Tailandia, Brasil, Australia y otros lugares. Esta investigación muestra que entre más tiempo y más extensamente se utilicen los antibióticos (particularmente en alimentos o agua) en las granjas, más altas serán las tasas de bacterias resistentes en los animales de granja.

Un proyecto cofinanciado por la Unión Europea realizó pruebas con estiércol de cerdos y pollos de engorde en nueve países. Concluyó que los niveles de resistencia a los antimicrobianos en el intestino de estos animales estaban directamente relacionados con el tipo y el nivel de uso de antibióticos en las granjas. En los casos en los que se han administrado en masa antibióticos de importancia crítica para la salud humana como la colistina, como es el caso en China, siguen apareciendo nuevos genes resistentes en las granjas.

Existen evidencias documentadas de que las “superbacterias” pueden entrar en la cadena alimenticia pasando de los animales de granja a los mataderos y a la carne que comemos. Una vez consumidos, los antibióticos también son excretados por los animales de granja, y pueden ser liberados directamente en el ambiente, contribuyendo así a la crisis de las “superbacterias”.

Los reglamentos sobre el uso de antibióticos en la ganadería varían considerablemente de un país a otro. Ver el apéndice 1.
En general, el monitoreo del uso de antibióticos en las granjas está en sus inicios. La FAO está preocupada de que, actualmente, sólo 89 países están midiendo el uso de antibióticos en animales de granja.

Uso generalizado – un panorama global

• Los cinco países con mayor consumo de antibióticos en los alimentos animales producidos en el 2010 fueron: China (23%), Estados Unidos (13%), Brasil (9%), India (3%) y Alemania (3%).

• En China, aproximadamente 48,400 toneladas de antibióticos se vendieron para su uso en la producción porcina durante el 2013.

• En los Estados Unidos, se vendieron casi 8 400 toneladas de antibióticos para uso en la producción porcina en el 2016.

• El uso de antibióticos para estimular el crecimiento ha sido oficialmente prohibido en la Unión Europea, pero el volumen de los antibióticos utilizados en la producción animal sigue siendo importante en muchos países, principalmente para la prevención de enfermedades.

Proyecciones para el 2030 en el uso de antibióticos en la producción animal

• Se prevé un incremento en el consumo de antibióticos del 67% a partir de los niveles del 2010.

• Los mayores incrementos porcentuales en el uso de antibióticos se proyectan para: Myanmar (205%), Indonesia (202%), Nigeria (163%), Perú (160%) y Vietnam (157%); ya que estos países adoptan sistemas de producción animal más intensivos.

• El consumo de antibióticos en Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica se prevé que aumente en un 99% a partir de los niveles del 2010. Es probable que el uso creciente en estos países de ingresos medios sea impulsado por el aumento en la demanda de productos pecuarios y un giro hacia granjas a gran escala.

Reduciendo el uso – El éxito de Suecia

Suecia está a la vanguardia en la reducción de los antibióticos en la ganadería para contrarrestar las “superbacterias”. El país ha demostrado que es posible mantener o aumentar la productividad sin el uso rutinario de antibióticos, mediante el mejoramiento de la gestión ambiental y del bienestar animal.

En 1986, Suecia se convirtió en el primer país en prohibir el uso de antibióticos para estimular el crecimiento. En el mismo año, también se introdujo un requisito para prescripciones veterinarias para uso en la prevención o el tratamiento de enfermedades.
El uso de antibióticos para el manejo de enfermedades se disparó inicialmente en los cuatro años posteriores a la prohibición del uso de antibióticos para favorecer el crecimiento. Sin embargo, en 1993 se dio una disminución general del 50% en el uso de antibióticos. Para el 2015 se produjo una disminución del 65% en el uso de antibióticos en cerdos, en comparación con los niveles anteriores a la prohibición.

Cerda reproductora en alojamiento grupal con paja para explorar y hozar en ella. La paja también proporciona fibra adicional en su dieta.

Reduciendo la mortalidad y mejorando el crecimiento

En los diez años siguientes a la prohibición de los antibióticos como promotor de crecimiento, murieron menos lechones y mejoraron las tasas de crecimiento.
Para mitigar cualquier impacto negativo de la prohibición de los antibióticos rutinarios, se adaptaron las prácticas de crianza para minimizar la propagación de enfermedades. Lo cual implicaba pasar a la producción por lotes, a veces llamada “todo dentro, todo fuera”. Esto significa que los cerdos se trasladan de un corral a otro en lotes para permitir la limpieza a fondo de los animales y su alojamiento, y para minimizar el contacto entre los animales más jóvenes y los más viejos.

Las mejoras en el bienestar que permiten reducir el uso de antibióticos incluyen la prolongación del tiempo que los lechones pasan con sus madres antes del destete y la reducción de la densidad de población. En Suecia, los lechones son destetados como mínimo legal a las cuatro semanas. Esto se compara con la mayoría de los países de la UE, donde lo más pronto que los lechones pueden ser destetados es a los 21 días.
Un estudio que comparaba las prácticas de destete y el uso de antibióticos en Suecia, Bélgica, Francia y Alemania reveló que el uso promedio de antibióticos en lechones destetados era más de 100 veces menor en Suecia que en los otros tres países.
En las granjas suecas, la edad promedio de destete era de 35 días, mientras que en los otros tres países se situaba entre 22 y 25 días.

En Suecia, no se permite confinar a los cerdos en jaulas ni cortarles la cola. Además, en lugar de vivir en pisos de concreto, los cerdos deben tener lechos, tales como paja. También existe un incentivo económico para ir en la dirección de un mayor nivel de bienestar: el gobierno paga un subsidio a los productores de cerdos que aplican prácticas de bienestar por encima del mínimo legal.

Avanzando hacia la cría correcta de los cerdos

Conclusión

La carne de cerdo es un gran negocio, con supermercados que gastan millones cada año para abastecerse de carne de cerdo de productores de todo el mundo. Esto les da una influencia significativa en la forma en que se crían los cerdos.
Tienen la responsabilidad de utilizar esa influencia para mejorar las prácticas de producción y para beneficiar a los cerdos y a las personas.
Nuestros resultados de las pruebas sobre la carne de cerdo de venta minorista muestran la presencia generalizada de “superbacterias”. Los hallazgos complementan la sólida investigación existente sobre cómo el uso excesivo de antibióticos en las granjas está creando las condiciones para la aparición de “superbacterias” y las oportunidades de transmisión a la cadena alimenticia. Los consumidores están muy preocupados tanto por su propia salud como por el bienestar de los cerdos.

La campaña Raise Pigs Right de World Animal Protection hace un llamado para que se libere a los cerdos de las jaulas, que no sufran en entornos poco propicios y que se eviten las dolorosas mutilaciones. En cambio, estos animales muy inteligentes deberían poder vivir en grupos, con espacio para moverse, y se les debería dar la oportunidad de expresar sus comportamientos naturales instintivos.
Nuestro trabajo con los principales productores mundiales de cerdos muestra que el cambio es posible y que los sistemas de mayor bienestar son buenos para los animales, buenos para las personas y buenos para los negocios también.

Fuente: World Animal Protection & Razas Porcinas.


Síguenos en Facebook y Twitter para estar informado de la última hora en #PORCICULTURA:

No olvides comentar, así sabemos tu opinión al respecto


Comparte Esto
Razas Porcinas - Cría y Producción Porcina y de Carne
Logo
Registrar una cuenta nueva
Ingresa / Registrate
Restablecer la contraseña

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios y continuar navegando por el sitio aceptas el uso que hacemos de las cookies (considere que si continua en está página, acepta el uso que le damos a las "Cookies"). Más Información

Sobre las Cookies

Es una pequeña información enviada por un sitio web y almacenada en el navegador del usuario, de manera que el sitio web puede consultar la actividad previa del usuario. Sus principales funciones son: 1)- Llevar el control de usuarios: cuando un usuario introduce su nombre de usuario y contraseña, se almacena una galleta para que no tenga que estar introduciéndolas para cada página del servidor. Sin embargo, una galleta no identifica a una persona, sino a una combinación de computadora de la clase de computacion-navegador-usuario. 2)-Conseguir información sobre los hábitos de navegación del usuario. intentos de spyware (programas espía), por parte de agencias de publicidad y otros. Esto puede causar problemas de privacidad y es una de las razones por la que las cookies tienen sus detractores.

Razas Porcinas no se responsabiliza del contenido y veracidad de las políticas de privacidad de cookies de terceros, ni garantiza el correcto funcionamiento del portal en caso de desactivación global de las cookies.

Cerrar Esta Aviso