El correcto manejo de los lechones evita varias pérdidas en la producción. Algunas enfermedades adquiridas por el cerdo cuando eran lechones pequeños pueden permanecer y se incubaron sin mostrar síntomas visibles, pero el cerdo infectado puede transmitir la enfermedad y se han dañado los órganos.
Una de las enfermedades más comunes es la infección por Circovirus Porcino causado por el agente Circovirus Porcino tipo 2 (PCV 2), y por una transmisión nasal es la enfermedad altamente contagiosa y afecta al sistema inmunológico facilitando la entrada de otros agentes causantes de enfermedades.
Los principales signos clínicos pueden ser observados por la pérdida de apetito y pérdida de peso, linfadenopatía, diarrea crónica y dificultad para respirar. No existe un tratamiento específico para la infección por circovirus porcino, que se contrarresta con infecciones secundarias, pero el virus aún está activo allí.
Los cerdos deben estar separados por edad, y el programa de nutrición debe satisfacer las necesidades de cada etapa, evitando situaciones de estrés.
Por lo tanto, con la gestión de lechones adecuada y la vacunación de todos, el riesgo de contaminación por enfermedades se convierte en mucho menor.
Fuente: Razas Porcinas.



