Manejo correcto de una cachorra o cerda primeriza (nulípara)
Desde 1970, han salido a la luz estudios que han demostrado que el manejo correcto de una cachorra o cerda primeriza (nulípara) incrementa el número de lechones nacidos vivos en el primer parto y mejora el desempeño reproductivo en los partos siguientes y a lo largo de la vida de la cerda.
Esto se debe principalmente a que la cerda con un peso mínimo de 130 kilos, es un animal con una estructura ósea mas desarrollada y un aparato reproductor mas maduro, de mayor tamaño y en condiciones mas favorables para cumplir su función reproductiva, por otro lado, la cerda de entre 90 y 110 kilos de peso es un animal que apenas inicia su pubertad y cuya estructura ósea se encuentra todavía en desarrollo al igual que su aparato reproductor, lo cual impide desarrollar al máximo su aparato reproductivo.
Este manejo se viene practicando ya desde algunos años con buen resultado, sin embargo, existe una situación que en muchas granjas representa un problema, nos referimos al bajo espesor de grasa dorsal de las cerdas de reemplazo, esto se debe a la evolución que han sufrido las líneas genéticas que cada vez tienen un mayor contenido magro y un menor nivel de grasa dorsal.
Es recomendable que las cerdas de reemplazo tengan un espesor de grasa dorsal de por lo menos 18 milímetros en su primer servicio, esto ayudara a que las cerdas tengan un reserva de grasa suficiente para la lactancia, recordemos que la cerda lactante echa mano de su reserva de grasa para producir leche, si las de reservas de grasa no son suficientes, la cerda puede sufrir una perdida en su condición corporal durante la lactancia que puede ocasionar problemas en los siguientes partos.
Esta es la razón principal del “síndrome del segundo parto”, en el en el que número de lechones nacidos vivos es inferior al primer parto. Es por ello que en muchas granjas prefieren servir las cerdas primerizas de 140 0 150 kilos de peso, para asegurar que tengan el nivel de grasa dorsal necesario.
Consideraciones para lograr cerdas primerizas de buen peso y condición corporal
Calcule el peso y la edad de la cerda primeriza que debe seleccionar o comprar, considerando el periodo de cuarentena y adaptación que les dará, y calculando que cuando ingresen en la granja (después de la cuarentena) deben tener un peso de aproximadamente 80 kilos que normalmente estarán alcanzando a las 20 semanas de edad.
A partir de ese peso proporcione a las cerdas (cachorras) un alimento especialmente formulado para primerizas, que debe estar diseñado para fortalecer al estructura ósea de la cerda, en muchas ocasiones, una ves que las cerdas de reemplazo son seleccionadas, se les da alimento de engorde o finalización, lo cual es un error, pues este alimento esta formulado para que el animal desarrolle mayor masa muscular y una menor cantidad de grasa dorsal, que en el caso de las primerizas no es lo que buscamos.
El alimento para las cerdas primerizas disminuye un poco la ganancia diaria de peso, por lo que es normal que en ocasiones la cerda necesiten alrededor de 240 días de edad para lograr el peso necesario.
Exponga las cerdas primerizas dos veces al día (mañana y tarde) a un verraco (cuanto más oloroso y viejo mejor) para estimular el inicio de la pubertad y que presenten 2 o3 ciclos estrales antes de ser servidas.
En el celo anterior al primer servicio (veintiún días antes de la inseminación o monta), cambie el alimento formulado para cerdas primerizas por la dieta formulada para cerdas lactantes, tiene un mayor nivel de energía que ayudara a que la cerda obtenga un mayor nivel de grasa dorsal necesario para el primer servicio.
Si después de treinta días de exposición diaria del verraco, alguna cerda no presenta celo, lo mas probable es que nos vaya a dar problemas en el futuro, por lo que mas recomendable es desecharla, cabe mencionar, que para aplicar este criterio tenemos que tener en cuenta una correcta exposición al verraco para estimular el estro- de lo contrario estaríamos descartando una cerda primeriza cuando el error es otro.
Fuente: Razas Porcinas.

