La diarrea por colibacilosis (colidisentería) en cerdos
La diarrea por coli es, en muchos casos, un gran problema. Casi no existe ningún productor que no haya tenido casos de diarrea en su granja. No es ninguna sorpresa, si se tiene claro que hay al menos una docena de causa de diarrea en el ganado porcino.
El revestimiento interno del intestino se parece al crespón interno de una alfombra. Imagínese una alfombra enrollada. El crespón representa los millones de vellosidades parecidas a dedos, a través de las cuales se absorben las sustancias nutritivas disueltas en el cuerpo. El revestimiento interno del intestino, su mucosa, es por eso cientos de veces más grande que el de un cilindro liso. La vellosidad del intestino se compone de células que crecen y mueren constantemente, de manera que cada célula se renueva cada 2 días.
En una infección intestinal mueren muchas células, las vellosidad disminuye y con ello se reduce la superficie mucosa. Las sustancias nutritivas y los electrolitos no se absorben y el cerdo enfermo no se desarrolla.
Para comprender el proceso enfermizo de la diarrea, se debe saber también que existe una corriente continua de fluido y material disuelto (electrolitos) en ambas direcciones a través de la superficie mucosa del intestino. En las diarreas, el fluido aumenta y, aun más grave, los electrolitos en los tejidos corporales del interior del intestino. El animal enfermo muere cuando el equilibrio electrolítico de su fluido corporal se altera en alto grado.
Diarrea desde el nacimiento hasta el final
Las diarreas, causadas por agentes patógenos, pueden aparecer con regularidad en fases determinadas del ciclo productivo.
- Desde el día del nacimiento hasta 48 horas después del nacimiento: disentería del lechón. Agente patógeno: Escherichia coli.
- Inflamación hemorrágica del intestino delgado. Agente patógeno: Clostridium welchii, tipo C.
- 4 a 10 días después del nacimiento: estrongilosis. Agente patógeno: Strongyloides ransomi.
- 10 días después del nacimiento y más tarde: peste porcina.
- 2 a 3 semanas después del nacimiento: colienteritis. Agente patógeno: escherichia coli. También estrongilosis. Agente patógeno: Strongyloides ransomi.
- Tras el destete: colienteritis, colienterotoxemia (enfermedad de los edemas). Agente patógeno: escherichia coli.
La gastroenteritis transmisible (TGE) puede afectar a los cerdos de cualquier edad. La disentería porcina aparece aunque raramente, durante el período de recría, al igual que la salmonelosis.
Los colibacilos pueden producir problemas de estabilidad
El problema más importante de diarrea en la producción de lechones en la colienteritis (Enteritis = inflamación intestinal). Los agentes patógenos de la colienteritis son colibacilos o aerotipos de E. coli, que aumentan tras su asimilación en grandes cantidades en la sección del intestino delgado del lechón. La diarrea se produce por una toxina producida por estos aerotipos de E. coli. Son necesarios 10.000.000 de colibacilos patógenos/ml en el intestino para desencadenar una diarrea.
El primer brote
Los lechones nacidos totalmente sanos enferman casi siempre en el intervalo de 12-48 horas después del parto. Los lechones están mojados, viscosos, tienen un aspecto mate y frío y su pelaje es áspero. Las heces son acuosas, huelen mal y tienen un color blanco o amarillo verdoso. Adelgazan debido a la gran pérdida de líquido. Las ganas de mamar se mantienen frecuentemente hasta la muerte. Se observan casos de muerte a veces antes de la aparición de la diarrea. En algunos casos antes de la diarrea se observan vientres hinchados por gases intestinales (primero viene viento, luego la lluvia).
Dentro de la camada la enfermedad se extiende rápidamente con una mortalidad de hasta un 75%. En algunos estados enferma cada camada. Los lechones que sobreviven necesitan una recría de 2 a 3 semanas.
El segundo y tercer brote
El segundo brote de colibacilosis aparece aproximadamente alrededor de la tercera semana de vida del lechón. La gravedad y evolución de la enfermedad y la mortalidad es muy inferior que en el caso de los lechones recién nacidos. La enfermedad por sí misma es, sin embargo, parecida a la de los recién nacidos.
El tratamiento debe realizarse lo más rápido antes de la aparición de grandes pérdidas de fluidos mediante sustancias anticolibacilos. Especialmente se emplean Furazolidona, Neomycina, Ampicilina, combinaciones de sulfamida-trimetoprim y cloranfenicol, que se administran vía oral. También es posible un tratamiento con inyecciones.
Con las colibacterias a menudo aparece muy rápidamente formas nuevas de resistencia, así que sólo es eficaz la utilización de un preparado determinado mediado el test de resistencia.
Con ello el tipo de coli que provoca la enfermedad puede cambiar mes a mes. Hasta ahora se conocen 12 serotipos de E. coli que provocan la diarrea en los cerdos.
En todo caso, el agua potable, fresca y abundante, debe estar disponible en todo momento.
Impedimentos que aparecen con el problema (Prevención)
En la colibacilosis se debe intentar prevenir nuevos casos. En la lucha contra la cantidad de colibacilos que provocan la enfermedad y la resistencia del animal, debe tenerse en cuenta la alimentación, galpones y el clima en los corrales (para proteger la resistencia).
Los colibacilos se transmiten principalmente a través de las heces, pero también posiblemente a través del polvo del galpón y del cuidador del animal.
Por el método todo dentro/todo fuera puede romperse las cadenas infectantes sobre todo en las pequeñas cochiqueas de parto.
Mediante la continua reposición de una cochinera de partos puedenconstituirse peligrosas cadenas infectantes que se caracterizan por el hecho de que los gérmenes aumentan.
Los colibacilos patógenos son expulsados principalmente por cerdas lactantes. Es importante una cuidadosa y esmerada eliminación de heces.
Cuando entran nuevas cerdas jóvenes en una explotación se altera el equilibrio y crecen los problemas por E. coli. Para estructurar otra vez el estado inmunológico de una manera sencilla, se lleva excremento de las cerdas de parto a las cerdas jóvenes por espacio de 3 semanas.
Protección a través del calostro
Los lechones recién nacidos pueden protegerse de una infección por E. coli a través de la inmunización con anticuerpos de la leche. Estos anticuerpos no se estructuran hasta la tercera semana de vida, luego empieza la estructuración de nuevos anticuerpos especiales. La falta de anticuerpos en la tercera semana de vida es el origen del segundo brote de colibacilosis. Es también importante que las cerdas tengan suficiente leche, y que esta contenga muchos anticuerpos contra los colibacilos y que los lechones recién nacidos reciban suficientes leche de esta.
La creación de una inmunidad a la leche puede alterarse por la falta de leche y ausencia de contacto por parte de cerdas primerizas con heces provenientes de las cerdas de parto. 3 semanas antes del parto, sin crearse una inmunidad especial, o por la introducción de un nuevo tipo d colibacilos. No sólo hay anticuerpos en el calostro, sino también en la leche. Ya que una alimentación muy temprana puede alterar la transferencia de inmunidad delante de un problema por colibacilosis, debe aplazarse esta primera alimentación.
Prevención de la colibacilosis
- Medidas higiénicas: método de limpieza del lugar para evitar que se produzca una peligrosa cadena infecciosa. Cuando esto no sea posible, limpieza general y desinfección antes de cada nueva reposición.
- Instalación temprana de la cerda en la sala de maternidad de los lechones, lucha por la falta eventual de leche. Controlar la alimentación de la cerda y la composición de la ración. Utilización de alimento con medicamento 4-5 días antes hasta 4-5 días después del parto, con lo que debe conseguirse una inhibición moderada de la flora intestinal de la cerda madre. Controles de la temperatura corporal de la cerda madre 24 y 48 horas después del parto. Controlar la temperatura del corral.
- Determinación de la resistencia de los colibacilos, que provocan la diarrea. Utilización preventiva de preparados en la cerda y el lechón. Vacunación preventiva en la cerda y eventualmente en el lechón. Es importante vacunar preventivamente a todas las cerdas. A pesar de esta vacunación, ocasionalmente algunas camadas pueden enfermar de diarrea. Esta diarrea se cura, entonces, sin tratamiento en poco tiempo.
La determinación de la resistencia se realiza mediante el análisis de heces procedentes de lechones enfermos recientes y sin tratar.
Naturalmente no todas la diarreas son causadas por agente patógenos. Las diarreas pueden aparecer por cualquier cambio de alimentación. A menudo es suficiente una dieta alimentaria para disminuir su aparición.
Fuente: Razas Porcinas.



