Las úlceras gástricas en cerdos de engorde intensivo
Las úlceras gástricas pueden ser la causa de la muerte o del desmedro. Los cerdos no soportan la carga del engorde intensivo. La presencia de sangre en las heces indica peligro.
En las condiciones del engorde intensivo observamos de vez en cuando muertes repentinas. Pero también vemos cerdos que destacan por su palidez y que tienen disnea, que muestran una gran inapetencia por la comida, experimentan escasos aumentos de peso por día, adelgazan y se mantienen muy por detrás en el desarrollo de sus compañeros de igual edad. En ambos casos, puede ser causa de muertes y desmedros. En el caso de las muertes súbitas, los cerdos tienen hemorragias gástricas. En algunos casos contados, la úlcera gástrica perfora hasta la cavidad abdominal, a consecuencia de lo cual los animales mueren de la subsiguiente peritonitis.
Las alteraciones patológicas aquí descritas del estómago, que van desde una simple cornificación de la mucosa hasta úlceras profundas, están localizadas en la parte inicial del estómago, todavía recubierta por la mucosa del esófago.
Las úlceras gástricas originan casi siempre, mediante una pérdida sanguínea continua no mortal, una pronunciada anemia, con sus consecuencias, como son desmedro, defectuosa admisión del pienso y defectuoso desarrollo. En combinación con la neumonía enzoótica, las úlceras gástricas tienen efectos catastróficos.
Sangre en las heces
El diagnóstico puede hacerse mediante la detección de sangre en las heces, dando el aspecto de las mimas un cierto indicio. En el caso de fuertes hemorragias, los excrementos tienen color alquitrán y son blandos; en caso de hemorragias débiles, los excrementos son obscuros y tienen forma.
Diversas causas
Puede decirse de un modo muy general que los cerdos pagan las cargas de engorde intensivo con sus úlceras gástricas.
El origen de las úlceras gástricas es una combinación de diversos factores, en los cuales, probablemente la mayor parte, son conocidos:
- Cereales finamente molturados;
- Maíz tratado a altas temperaturas;
- Sobreocupación de las celdas de engorde;
- Luchas por el lugar en el comedero, si éste no es lo suficientemente largo.
Al parecer no existen relaciones entre la formación de la úlcera y los aditamientos del pienso, como antibióticos o una carencia de vitaminas liposolubles o hidrosolubles o aminoácidos. Tampoco factores genéticos y otros factores internos desempeñan probablemente ningún papel en la aparición de úlceras. Después de transportes a regiones extrañas, estabulación conjunta con cerdos ajenos y ayuno, se han constatado úlceras gástricas tras el sacrificio subsiguiente. Animales testigo que fueron sacrificados inmediatamente, tenían mucho menos úlceras en relación directa con el número de animales y el tiempo en que permanecían apretujados en un local estrecho.
En los estados Unidos, se ha observado que cerdas aparentemente sanas y que en el último tercio de la gestación fueron transportadas, presentaban repentinamente úlceras hemorrágicas durante el parto.
En el Instituto Max-Planck para crianza de animales y alimentación animal se efectuaron ensayos sobre la frecuencia de aparición de úlceras gástricas. En el corral 1, el 72% de los 243 cerdos presentaban alteraciones en la mucosa gástrica. Ente corral utilizó un molino de mazos, y el 23% del triturado tenían partículas del tamaño de 1mm y más.
En el corral 2, el 44% de los 180 cerdos presentaban alteraciones en la mucosa gástrica. En este caso se utilizó un molino de piedra y el 49% del triturado tenía partículas del tamaño de 1mm y más. La única diferencia en la alimentación estaba en el tamaño de las partículas del pienso compuesto. Al parecer, una mayor proporción de partículas con un menor diámetro a 1mm, favorece la formación de úlceras gástricas.
De acuerdo con unas investigaciones realizadas en Noruega, los cerdos delgados de rápido crecimiento presentaban el mayor número de úlceras gástricas que los cerdos con mucha grasa dorsal, de lento crecimiento.
Tratamiento
Los cerdos enfermados de úlcera gástrica tienen una posibilidad sólo cuando son trasladados desde la explotación intensiva a un establo con cama de paja, lugares suficientemente amplios para comer y con dotación animal moderada. La pulmonía que coexiste a menudo ha de ser medicada con los preparativos correspondientes, pues de lo contrario estos cerdos quedarán considerablemente rezagados con respecto a los cerdos estabulados junto a ellos, y habrán de ser vendidos con pérdida.
Medidas preventivas
Evitar en lo posible el estrés. Aun en tiempos de buenos precios para los cerdos de matadero, no deben sobreocuparse los alojamientos. Formar grupos de engorde con cerdos lo más equivalentes posibles. Procurar que haya espacio suficiente para la comida. En el pienso compuesto conviene que el 50% del triturado conste de partículas no inferiores a 1mm de tamaño. Incorporar cebada y avena a la ración de pienso para los efectivos en peligro.
Fuente: Razas Porcinas.



