Selección, preparación y manejo de la cerda de reemplazo

La productividad de la cerda moderna, es indudablemente diferente a los resultados obtenidos con la cerda de hace 30 años, dados por varios cambios en la producción porcina, genética, nutrición, instalaciones, manejo y sanidad de la cerda de reemplazo.

El número de partos/cerda/año con un periodo de lactación de 30 días lograban uno o máximo dos partos por madre. Actualmente, pueden alcanzarse 2.5 o más partos/cerda/año con buenas condiciones de instalaciones, nutrición y manejo.

¿Por qué son importantes las cerdas de reemplazo?

  1. Son el porcentaje más alto de partos de la granja, por lo que su productividad debe estar dentro de los estándares objetivos.
  2. Permiten cumplir con la cuota de servicios semanales y así lograr la estabilidad del flujo animal y las ventas.
  3. Una hembra con un buen desempeño en su primer parto, por lo general tendrá un buen desempeño en el resto de su vida productiva.
  4. Manejarlas bien permite tener una mayor Tasa de Retención dentro de la granja.
  5. Una alta eficiencia en el trabajo de los reemplazos tiene implicaciones económicas, como menor costo por lechón producido.

El desempeño de una cerda adulta depende en gran parte del manejo y alimentación durante su fase de desarrollo. Los problemas reproductivos como el bajo peso y tamaño de la camada al nacimiento, períodos abiertos largos (+ de 7 días), bajos porcentajes de fertilidad al parto así como problemas en el sistema óseo, son producto de un sistema de alimentación inadecuada durante la etapa de reemplazo.

El productor utiliza 3 sistemas para la obtención de sus reemplazos

  1. Selección en el corral de engorde, al momento de enviar los cerdos al mercado.
  2. Compran sus reemplazos a criaderos.
  3. Granjas que manejan su propio núcleo genético para producir hembras reemplazo.

¿De qué madres seleccionar una cerda de reemplazo?

  • Que provengan de camadas numerosas y uniformes.
  • Madres sin problemas al parto.
  • Madres buenas productoras de leche.
  • Madres con buena habilidad materna.
  • Longeva en su vida reproductiva.
  • Buen consumo de alimento durante la lactancia.

Las granjas porcinas requieren una renovación continua de sus hembras reproductoras, el porcentaje de reposición anual de una granja genética es de 50% mientras que en las granjas comerciales es el 40%.

Las cerdas de reemplazo, requieren de un manejo zootécnico especial, así como también de una estrategia de alimentación durante su crecimiento, desarrollo y engorde.

Cualquiera que sea la forma de obtención, hay que tomar en cuenta que la velocidad de crecimiento es alta y que si se utiliza el mismo alimento y/o sistema de alimentación que se suministra a la cerda para alimentar a los reemplazos, puede ser contraproducente ya que esto puede ocasionar que lleguen al peso sin una maduración sexual para ser aptas en la reproducción.

Recepción

Los animales deben pasar por un periodo de cuarentena.

Aspectos a tomar en cuenta a partir de los 135 días de edad son:

  • Corral limpio y con viruta.
  • Agua fresca a voluntad.
  • Lotes homogéneos.
  • Temperatura de 18-20 ºC.
  • Administrar 0,5-1 kg/alimento/día a la llegada, luego al siguiente día a voluntad.

Obtención en la pubertad temprana

  • Alojamiento con buena iluminación.
  • Densidad: 12 hembras por corral.
  • Nutrición.
  • Genética.
  • Ambiente.
  • Exposición al macho.
  • Personal calificado a cargo.

Características de una cerda de reemplazo

Buenos aplomos (evitar mal formaciones, evaluar la calidad de pezuña con el animal quieto y con el animal en movimiento). La evaluación debe ser hecha tanto de los miembros anteriores y posteriores.

Cuando empieza la selección

1era. Selección: Al momento del nacimiento.

2da. Selección. Al destete.

3era. Selección: Cuando las cerdas pesen entre 75 a 90 kg.

Importante:

  • Aclimatación sólida para no poner en peligro la estabilidad de la salud de la piara y permitir que las cerdas jóvenes puedan expresar su potencial.
  • Exposición al macho y detección de celo para garantizar que la pubertad se alcance a más tardar a las 6 semanas antes de la primera inseminación.
  • Alimentación completa todo el camino hasta la primera inseminación.
  • Densidad en corrales 6 semanas antes de la primera inseminación: 1,2 metros cuadrados para maximizar una máxima GDP.
  • Peso a la monta entre 135 y 145 kg.

Fuente: Universidad Veracruzana & Razas Porcinas.


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